
Valle Riestra es, fundamentalmente, un solitario que le dio vacaciones a su hurañez dejándose amar por algunas mujeres. Y es, por supuesto, un aprista que se quedó sin Apra, un hayista que no se resigna a Alan, un niño bien que jugó a la revolución siempre y cuando la revolución se quedara en discurso de Haya y en emoción retórica... César Hildebrandt

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