
“¡Este es un beso de despedida, perro!” y le arrojó sus zapatos. “Esto es por las viudas, los huérfanos y todos los muertos en Irak”, agregó.
Bush se agachó para evadir los zapatos y ninguno de ambos mandatarios fue alcanzado por los proyectiles improvisados. El periodista es corresponsal de la estación de televisión iraquí Al-Baghdadia, con sede en El Cairo.
Con el transcurso del tiempo, al-Zeidi, un chií soltero de 28 años de edad, demostró su odio contra la ocupación militar de Estados Unidos y también contra lo que considera la ocupación “moral” de Irán, declaró el lunes su familia a The Associated Press.
El acto de desafío de al-Zeidi el domingo lo convirtió de un periodista obscuro de una emisora de televisión de escasa importancia en un héroe nacional para muchos iraquíes hartos de la ocupación norteamericana, que se prolonga desde hace seis años.
Muchos iraquíes están preocupados de que Irak caiga bajo la influencia de Irán una vez se vayan los estadounidenses.
Varios miles de personas salieron el lunes a las calles de Irak para reclamar la libertad de al-Zeidi.
Bush se agachó para evadir los zapatos y ninguno de ambos mandatarios fue alcanzado por los proyectiles improvisados. El periodista es corresponsal de la estación de televisión iraquí Al-Baghdadia, con sede en El Cairo.
Con el transcurso del tiempo, al-Zeidi, un chií soltero de 28 años de edad, demostró su odio contra la ocupación militar de Estados Unidos y también contra lo que considera la ocupación “moral” de Irán, declaró el lunes su familia a The Associated Press.
El acto de desafío de al-Zeidi el domingo lo convirtió de un periodista obscuro de una emisora de televisión de escasa importancia en un héroe nacional para muchos iraquíes hartos de la ocupación norteamericana, que se prolonga desde hace seis años.
Muchos iraquíes están preocupados de que Irak caiga bajo la influencia de Irán una vez se vayan los estadounidenses.
Varios miles de personas salieron el lunes a las calles de Irak para reclamar la libertad de al-Zeidi.















